Evita su caída: para evitar la caída del cabello y promover su crecimiento, haz una mezcla de jugo de cebolla y de limón a partes iguales y masajea el cuero cabelludo
Olvídate de la caspa: el bicarbonato de sodio puede desaparecer este problema. Sólo tienes que mezclar dos cucharadas en media taza de agua. Aplícalo sobre el cabello seco y déjalo actuar por 20 minutos. Repite dos o tres veces por semana y notarás que irá desapareciendo.
Hidrátalo y nútrelo: después de lavar tu cabello con tu shampoo, masajéalo suavemente con una infusión de flor de manzanilla.
Otro truco es mezclar dos cucharadas de mayonesa y tres cucharadas de aceite de almendras: aplica y deja actuar por una hora. Si tu cabello está muy maltratado, entonces déjalo por toda la noche y puedes repetir dos veces por semana.
El Argán es uno de los mejores elementos de la naturaleza a la hora de nutrir tu cabello. La nueva línea de Avon de aceite de Argán es espectacular.
Controla la grasa: al igual que un cuero cabelludo seco, uno graso es muy incómodo. Muele media taza de hojas de menta y viértelas en dos tazas de agua mineral con gas, la cual pondrás a hervir. Deja enfriar la mezcla, cuélala y añade dos cucharadas de vinagre de manzana, aplícalo en tu cabello después de lavarlo, déjalo actuar por unos minutos y enjuaga con agua fría.
Come sanamente: es importante tener una dieta equilibrada. Las proteínas, que encontrarás en carnes, mariscos, leche y sus derivados, entre otros alimentos y vitaminas A y B que incorpores a tu dieta, te ayudarán a tener un cabello más fuerte y por lo tanto más sano.